[ 01 ] · Sectores
Transporte de pasajeros
Conductores, revisores, pilotos, TCPs, agentes de estación y personal de handling representan la compañía miles de veces cada día.
[ 02 ] · Contexto
En el transporte, la uniformidad es servicio.
En el transporte de pasajeros, la uniformidad forma parte de la experiencia de viaje desde el primer contacto. Un comandante, una azafata, un conductor, un revisor o un agente de estación no solo representan a una compañía: transmiten orden, confianza y profesionalidad.
Detrás de esa imagen hay una operación compleja: equipos distribuidos en bases, estaciones, aeropuertos y cocheras; incorporaciones continuas; cambios de talla; reposiciones urgentes; y prendas de imagen que deben ser cómodas, duraderas y siempre coherentes con la marca.
En Ekinsa gestionamos la uniformidad como un servicio: planificación, control por empleado, trazabilidad de entregas y capacidad para responder allí donde está el equipo. Porque en un sector donde cada detalle comunica, la uniformidad no puede depender de soluciones improvisadas.
[ 03 ] · Retos típicos
Lo que nos cuentan los clientes.
Reto 1
Imagen homogénea y distribuida.
Mantener una presencia corporativa coherente entre tripulaciones, conductores, personal de estación y servicios en tierra, repartidos por bases, aeropuertos, estaciones y cocheras.
Reto 2
Reposición ágil y alta rotación.
Incorporaciones, bajas, cambios de ruta o de temporada obligan a entregar y reponer uniformidad de forma rápida y controlada en múltiples centros.
Reto 3
Imagen, durabilidad y cumplimiento.
Las prendas deben representar la marca y, a la vez, resistir jornadas intensas y cumplir las certificaciones que apliquen, como alta visibilidad o ignifugación.
[ 04 ] · Subsectores
Trabajamos con todo el ecosistema.
Desde aerolíneas internacionales hasta operadores de transporte urbano, adaptamos nuestro modelo a cada modalidad.
[ 05 ] · Confían en nosotros.
Algunos de nuestros clientes del sector transporte.




















[ 06 ] · Caso de éxito
Iberia Express.

años de servicio continuado
continuidad sin disrupción
entrega delegada al empleado
La empresa
Iberia Express es la filial low-cost del Grupo Iberia, fundada en 2012. Opera vuelos de corto y medio radio desde Madrid hacia destinos europeos y Canarias, con una flota de Airbus A320 y A321.
Cuenta con cientos de tripulantes de cabina, personal de tierra y agentes de handling distribuidos por su red de operaciones.
El reto
Necesitaban dar continuidad al servicio de uniformidad que venía siendo gestionado por una empresa de diseño que no controlaba toda la cadena de fabricación. Las prendas, aunque bien diseñadas, generaban incidencias recurrentes de calidad, ajuste y disponibilidad.
Era crítico mantener una imagen homogénea de marca sin interrumpir el suministro, mejorar la eficiencia operativa y reducir progresivamente el coste por unidad.
Lo que aporta Ekinsa
Continuar con el servicio sin disrupción que venía haciendo otra empresa de diseño. Las empresas de diseño cuando se meten a fabricar la lían: cuando diseñan no piensan que luego sea fácilmente fabricable. Así que tuvimos que ir mejorando las prendas para ser fabricables a un precio moderado (sustitución de tejidos, patrones, etc.) en un proceso iterativo con ellos y feedback de los usuarios. Evolución continua de patrones.
Fabricación por temporada y servir contra stock que gestionamos desde almacén. Entrega a empleado por su parte.
Tras varios años sirviendo así empezamos a entregar nosotros en nuestro showroom. Los empleados vienen a tallarse, arreglarse y retirar la ropa.
Centralización de pedidos personalizados por empleado a través de EKISOFT.
Principales resultados
· Continuidad del servicio sin disrupción.
· Esquema de fabricación de stock óptimo según históricos anteriores y previsión de nuevas incorporaciones.
· Optimización del precio de prendas con cambios en la confección.
· Reducción de la carga de gestión de stock con entregas delegadas en el showroom de Ekinsa.

[ 07 ] · Hablemos
¿Tu sector se parece a esto?
Cuéntanos vuestra operación. Te diremos en 30 minutos si tiene sentido seguir hablando.

